tratar la pérdida del cabello pediátrica

La pérdida de cabello es muy estresante para los niños y sus padres. Los niños pueden ser insensibles cuando se trata de sus compañeros y sobre todo acerca de cosas tales como la calvicie. Los niños que sufren de pérdida de cabello a menudo son objeto de las burlas de sus amigos y compañeros de clase que puede llevar al niño a sentirse condenado al ostracismo o para aislarse de los demás. Los padres de los niños que sufren de pérdida de cabello ya sea causada por medicamentos o por cualquier otra razón hay que buscar formas en que para ayudar a su hijo a sobrellevar la situación. Muchas veces, los padres deben comenzar con sus propios problemas que rodean el problema. Si los padres no pueden ocuparse de la cuestión, entonces el niño será menos propenso a hacer frente a ella de una manera sana.
La forma más sana para ayudar a su hijo frente a la pérdida de cabello es animarles a hablar sobre sus sentimientos. Al discutir sus sentimientos en torno a toda la situación, más fácil será para ellos para llegar a entender y llegar a términos con la pérdida de cabello. Es especialmente importante para que se sientan libres para hablar de sus temores y preocupaciones sobre la pérdida del cabello, así como técnicas de afrontamiento.
Los niños que hacen frente a la pérdida de cabello necesita sensibilidad de sus padres y compañeros. Ellos necesitan tiempo para adaptarse a la situación antes de tomar la decisión de reunirse con su grupo de pares. Es importante permitir que el niño decida qué hacer. Cuando estén listos, algunas opciones para tratar la pérdida de cabello incluyen a la espera de que el pelo vuelva a crecer, una peluca o un tupé para ser usado fuera de casa, o incluso sombreros para ocultar el cabello perdido. Sombreros y bufandas pueden incluso permitir al niño a expresarse, y para que puedan ser vistos como “el chico de la gorra” en lugar de “el niño sin pelo”.
Si su hijo en edad escolar sufre de pérdida de cabello, usted debe considerar hablar con sus maestros antes de que su hijo regrese a la escuela. Especialmente si su niño tiene miedo de regresar a la escuela, o tiene miedo de estar en compañía de sus compañeros, es aconsejable pedirle al profesor que explique la situación al resto de la clase, y también para establecer los límites de la conducta. Los niños pueden ser crueles. Pero los niños también pueden ser muy comprensivo y de apoyo después de este tipo de situaciones se explican por un anciano respetado.